loader image

Educar es todo

Para qué sirve realmente la ética en la educación de nuestros hijos

diario de conducta

Diario de Conducta

CONSIGUE LA INFOGRAFÍA
 

Hace muchos años, aun en el siglo XX (en 1999) había tenido una agria discusión con mi mujer. Me sentí mal, sabía que no lo estaba haciendo bien como marido y como padre, ya teníamos nuestros tres hijos. Salí de casa muy enfadado y me dirigí a una librería en busca de sosiego. A pesar de que la librería Crisol de la calle Doctor Esquerdo en Madrid cerrara hace muchos años, lo que queda de esa visita es un recuerdo indeleble: el libro que compré por equivocación.  

 En mi búsqueda por ser un mejor marido tropecé con un libro de Fernando Savater “Ética para Amador”, pero lo que yo leí (o quise leer) fue “Ética para amante” que compré con la esperanza de encontrar en él algunas ideas que me ayudaran a mejorar mi relación de pareja siendo un mejor amante, un amante más ético. 

 Savater escribió “Ética para Amador” para su hijo que así se llama y que por entonces -en 1991- tenía 15 años.  Un escrito compartido dirigido a su hijo y que tantos hemos podido disfrutar. Una historia similar a la de Aristóteles con “Ética para Nicómaco”.  Cuando compré el ejemplar que aun tengo en casa, el libro iba por su trigésimo tercera edición. Muchos centros educativos, incluido al que fueron nuestros hijos-, proponen “Ética para Amador” como lectura a sus alumnos. 

 “Se puede vivir de muchos modos, pero hay modos que no dejan vivir”,la ética de un hombre libre nada tiene que ver con los premios o castigos repartidos por una autoridad, sea humana o divina, que para el caso es igual” son dos pensamientos que Savater escribe a su hijo que nos anuncian la necesidad de tener una vida reflexionada para que sea una buena vida (“Una vida sin reflexión es una vida que no merece ser vivida”, nos legó Sócrates). 

 Nosotros, los adultos, sabemos que lograr vivir una buena vida va a requerir de un ejercicio continuado de descubrimiento, de curiosidad; “Creo que la verdad está bien en las matemáticas, en la química, en la filosofía. No en la vida. En la vida es más importante la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza” escribió Ernesto Sábato. Proveer a nuestros hijos de algunas pistas, herramientas que les faciliten el aprendizaje del arte de vivir es un reto imponente, abrumador al tiempo que excitante. “Cultivar esos intereses de segundo orden es lo que requeriría una educación de calidad, más que preparar a nuestros hijos y alumnos para el juego del mercado” escribe Adela Cortina. Esos intereses de segundo orden a lo que se refiere la filósofa valenciana son la capacidad de reflexionar, preguntarse el por qué, intentar coger las riendas de su propio futuro, el de nuestros hijos. 

 Enseñarles a reflexionar y pensar bien es ayudarles a tener un buen modo de vida, lleno de gozo y placer que impliquen desarrollar un bienser que es “un signo de libertad y equilibrio ante uno mismo” escribe Emilio Lledó contraponiendo el bienser con la propagada y prevaleciente ideología del tener que, como indica el filósofo sevillano, “está alejada de la teoría del ser que nos proponen los epicúreos”. 

 En el libro de Adela Cortina ‘¿Para qué sirve realmente la ética?’ (Editorial Paidós) se nos invita a hacer uso de la singularidad humana descubriendo lo que es bueno y lo justo a través del diálogo, porque “nadie es capaz de descubrir en solitario lo qué es verdadero o qué es lo conveniente, sino que necesita entrar en un diálogo con otros para ir descubriéndolo conjuntamente”. Así pues, el diálogo con nuestros hijos, la conversación sosegada y profunda se convierte en nuestra principal herramienta educativa. 

 Adela Cortina, una de las voces imprescindibles y más inteligibles del pensamiento (lo cual se agradece mucho viniendo de una filósofa) responde a la pregunta: ¿para qué sirve la ética? en varias ocasiones a lo largo de su libro. He elegido una de sus respuestas para acabar este artículo:La ética sirve para ser protagonista de la propia vida, autora del guion de la propia biografía, para construir con otros la vida compartida, sin permitir que nos la hagan. Para realizar un sueño, de una sociedad sin dominación, en que todos podamos mirarnos a los ojos sin tener que bajarlos para conseguir lo que es nuestro derecho” 

 La respuesta de la filósofa nos invita a ejercitar una responsabilidad individual, empezando por la nuestra como educadores de nuestros hijos, que nos permita aspirar a un decente proyecto colectivo que, sin duda, dista del que actualmente vivimos. 

Leo Farache

Leo Farache

Director de Educar es Todo.
+ INFO
lactancia_ETT

Lactancia sin dolor

Con la colaboración de la periodista

Ana López

Descubre cómo lograr un agarre correcto con este descargable gratuito.

Hazte miembro deEDUCAR ES TODO
premium

POR SOLO
1,50€AL MES

Iniciar sesión
Contraseña olvidada
Introduce tu nombre de usuario o correo electrónico y te enviaremos las instrucciones para cambiar tu contraseña a tu correo electrónico.