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¿Bullying de género? Te lo contamos todo sobre el tipo de acoso escolar más frecuente

El bullying de género o bullying en base de género es un tipo de acoso escolar cuya principal causa está relacionada con alguno de los ejes que atraviesan el género: la expresión de género, la identidad de género, la orientación sexual o incluso las corporalidades y lo biológico.

  • La expresión de género tiene que ver con la manera en la cual expresas tu género: cómo vistes, cómo caminas, cómo hablas, cómo llevas el pelo…
  • La identidad de género es quien tú eres, ni siquiera cómo te sientes, sino quién eres. Y esto no tiene nada que ver con tus genitales, sino con tu cerebro. Aquí podemos hablar de ser mujer, de ser hombre, pero también de ser una persona no binaria, de género fluido, queer… Dentro de las identidades es interesante recordar que cuando tu verdadera identidad de género es diferente a aquella que te asignaron al nacer eres una persona trans, si no hubo equivocación en tu asignación (suerte la tuya que acertaron) entonces eres una persona cis.
  • La orientación sexual es por quién sientes atracción sexual o sentimental. De nuevo la heterosexualidad y la homosexualidad no son las únicas opciones (pansexual, asexual, bisexual…).

¿Por qué el bullying de género es el tipo de acoso escolar más frecuente?

Las cifras nos lo cuentan. El estudio “Acoso escolar homofóbico y riesgo de suicidio en adolescentes y jóvenes lesbianas, gais y transexuales” (FELGTB/ COGAM) llevó a cabo una encuesta a 653 menores de 25 años que habían sufrido acoso escolar a causa de su orientación sexual. Entre ellos, el 69% padeció el acoso durante más de un año, y el 49% lo sufrió a diario. Y lo que es verdaderamente duro es que el 43% ideó su propio suicidio, el 35% lo planificó y el 17% lo intentó en una o varias ocasiones. Y este estudio tiene casi 10 años, los números ahora son mucho peores…

¿Y el ciberbullying de género?

El cyberbullying de género es una extensión del acoso escolar a los medios telemáticos. En la actualidad se podría decir incluso que la mayor parte de los casos de acoso escolar acaban traspasando a las redes, y el resto se inicia directamente en las redes.

Lo peligroso del cyberbullying es su potencial de persecución. Tu bully está ahora a tu lado 24 horas al día, 365 días al año, en cualquier lugar del mundo… No hay un momento ni un espacio libre del acoso cuando se trata de cyberbullying.

En el caso del cyberbullying en base de género todo se magnifica aún más porque existe un discurso de odio en algunos casos y un desconocimiento en otros que genera la difusión de mensajes que acaban provocando dolor, sufrimiento, depresión y en los peores casos… el suicidio.

¿Cómo podemos luchar contra esta lacra que es el bullying de género?

El mejor momento para comenzar a combatir el acoso escolar de género es el ANTES. Y ese es precisamente el momento en el cual trabajamos desde Realkiddys; en la prevención. Pero si hay algo que tengo claro es que esta prevención ha de ser en equipo: desde la familia, desde la escuela y desde la sociedad en general. Echemos un vistazo a qué podemos hacer desde cada frente en concreto para luchar contra el bullying y cyberbullying de género.

Prevención en la escuela

Tenemos que conseguir que la escuela (en cualquier etapa) sea un entorno amable para todas las personas, independientemente de su identidad, orientación o expresión de género.

Para prevenir el bullying de género, para poder evitarlo o incluso para conseguir una detección temprana hay ciertos pasos que son clave:

  1. Formación en diversidad de género tanto del profesorado como del alumnado y las familias.
  2. Plan de convivencia en el centro en el que se trabajen los valores; en especial, la empatía y la diversidad. También se ha de prestar especial atención al uso de los patios ya que son el lugar más frecuente de actos de acoso.
  3. Escuela inclusiva. Cuanto más inclusiva sea la escuela en todos los aspectos (diversidad funcional, diversidad racial, diversidad étnica, diversidad mental…) más empatía tendrá el alumnado con el colectivo LGBTIQ+ y cualquier otra minoría.

Prevención en la familia

  1. Tolerancia cero a la LGBTIQ+fobia. Ni chistes homófobos, ni memes tránsfobos, ni comentarios sexistas. Es nuestra responsabilidad como padres y madres enseñar desde la propia infancia que lo que para ti es gracioso puede acabar haciendo mucho daño a otra persona.
  2. Educación afectivo-sexual. Este punto sería genial que se compartiese con la escuela pero si no es el caso, la famila tiene la responsabilidad de tomar las riendas. Este tipo de educación no ha de comenzar en la adolescencia o cuando pensamos que puedan tener sus primeras relaciones sexuales. La educación afectivo-sexual ha de ser todo lo temprana posible. Concienciar a nuestra infancia sobre lo dañino de los estereotipos de género, enseñarles a respetar la privacidad de sus cuerpos para evitar el abuso sexual, trabajar sobre las emociones…Todo esto, también es educación afectivo-sexual.
  3. Literatura infantil y juvenil sobre diversidad y contra los estereotipos de género. Una de las mejores herramientas para llegar a nuestra infancia y juventud es la literatura infantil. Cada vez hay más oferta en nuestras librerías, pero no siempre los encontrarás en los primeros estantes o el escaparate. Infórmate y hazte con una biblioteca familiar todo lo diversa posible.

Prevención desde la sociedad

  1. Visibilidad en los medios. En la actualidad y gracias a la gran cantidad de plataformas existentes ya podemos ver series donde la heterosexualidad no es la única opción que se muestra, donde los protagonistas no son únicamente hombres blancos, y donde ser trans es una característica más de algún personaje y no el tema principal de la película. Siempre atendiendo a la edad y el registro, es maravilloso que nuestra infancia y juventud puedan visionar contenidos donde la diversidad sea valorada por la riqueza de sus realidades.
  2. Participación en la vida pública. Necesitamos persona LGBTIQ+ en la política, en las empresas, en las esferas de decisión. Sus experiencias, vivencias y puntos de vista también tienen que ser contados y valorados. Afortunadamente son ya muchas las empresas que están trabajando en ello desde su RSE.
  3. Leyes. Todavía hace falta seguir mejorando en el mundo legal para que nuestros menores sean respetados sea cual sea su identidad, expresión o sexualidad.

Estos son algunos puntos a tener en cuenta para que nuestra infancia y juventud LGBTIQ+ puedan tener una vida tranquila, libre de acoso y muy plena. Seguro que a ti se te ocurre alguno más (como formación en ciudadanía digital 😉 ) pero cualquiera de ellos es un buen punto de partida. Comparte este post con tus personas allegadas y trabajemos en equipo para que el bullying/cyberbullying de género sea un mal cuento del pasado.

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