loader image

Educar es todo

5 claves para ser un orientador inteligente

Se acerca el final del curso escolar y, para muchos adolescentes, el comienzo de una nueva etapa formativa. Si quieres convertirte en el mejor apoyo para tus hijos, no te pierdas estas 5 claves para ser un buen orientador inteligente.
Herencia 1.4

7 herencias que puedes dejar a tus hijos

Descúbrelas respondiendo a esta pequeña encuesta:
 

¿Tu hijo termina la educación obligatoria y no sabe qué hacer? ¿Tiene dudas sobre qué itinerario formativo realizar? ¿Está pensando cuál sería la mejor profesión para él? Se acerca el final del curso escolar y, para muchos adolescentes, el comienzo de una nueva etapa formativa.

A partir de los 16 años, nuestros hijos e hijas tienen que empezar a pensar en cómo continuarán formándose y sentar las bases de lo que más tarde será su futuro laboral. Debemos ser conscientes de que se trata de una edad en la que puede que se generen muchas dudas acerca de sus intereses, habilidades y metas.

Por un lado, es una etapa clave en el desarrollo de su personalidad y transición hacia una mayor madurez. Por otro lado, pueden verse influenciados por múltiples factores de su entorno como, por ejemplo, qué va a estudiar mi mejor amigo o qué me recomienda mi profesora. Es por eso que nosotros, padres y educadores, tenemos un papel muy importante, no solo como fuente de apoyo sino como orientadores.

¿Cómo orientarles de la forma más inteligente? Te ofrecemos 5 claves:

1. Ayúdale a conocer y explorar sus habilidades

¿Cuáles son las habilidades que tiene? ¿Qué es lo que mejor se le da? ¿Y sus puntos débiles? ¿Qué cosas le motivan y cuáles detesta? Conocerse bien facilita fijarse metas y realizar una adecuada toma de decisiones. Por eso, lo primero que podemos hacer es ayudarle a analizar cómo ha sido su rendimiento durante los últimos años de su formación educativa, destacando sus fortalezas en las diferentes materias y actividades que ha cursado. Esto servirá para evaluar sus intereses, pero también para que piense en cuáles son las formas de aprendizaje que más ha disfrutado: trabajando en grupo, realizando proyectos, siendo creativo, resolviendo problemas, etc.

2. Deja atrás tus prejuicios sobre los diferentes tipos de formación

Tu opinión influirá en gran medida en la percepción que tu hijo tendrá sobre sus opciones así que lo mejor es que se trate de una opinión informada y actualizada a la oferta de hoy en día. La mayoría de las ideas preconcebidas que tenemos los padres no sirven para la generación de nuestros hijos: ellos están creciendo en una época en la que surgen nuevas profesiones continuamente y el mercado laboral demanda perfiles que quizá hoy desconocemos.

Uno de los prejuicios más recurrentes tiene que ver con la Formación Profesional. Según una investigación que realizamos en 2019 junto a Dualiza Bankia, el 75% de los españoles reconoce tener algún prejuicio con respecto a la Formación Profesional y hasta 6 de cada 10  preferiría que sus hijos estudiasen una carrera universitaria.

Sin embargo, los datos a menudo desmienten estas ideas. Por ejemplo, informes como los de Infoempleo y Adecco afirman que el 42,4% de las ofertas de empleo en España (2018) exigen que el candidato tenga estudios de FP, y el Informe del Mercado de Trabajo Estatal 2020 del Ministerio de Trabajo también destaca el buen comportamiento en la contratación de las personas con niveles formativos de ciclos de FP. Así que, antes de recomendarle a tu hijo que haga una carrera universitaria por encima de cualquier otra cosa, permítele que se informe sobre todas las posibilidades y sus diferentes ventajas.

La Formación Profesional busca cualificar a los jóvenes que quieren acceder al mercado laboral con un título oficial valido en todo el país y en el conjunto de la UE. Un título que les da acceso a cada vez más empleos y, si quisiera seguir formándose, también a la universidad. La especialización que otorga la FP abarca mucho más de lo que normalmente pensamos: además de las especialidades tradicionales (electricidad, carpintería, imagen personal, etc.) también incluye una amplia oferta de Ciclos Formativos relacionada con temas totalmente actuales como, por ejemplo, las energías renovables, la robótica, la electromedicina o la ciberseguridad.

Por lo tanto, es una vía tan adecuada como cualquier otra para que adquieran competencias profesionales específicas y para facilitar su inserción laboral.

3. Oriéntale en la empleabilidad

Esto no implica que debas recomendar cursar unos estudios únicamente porque sean los que “más salidas” tengan. Lo que queremos decir es que una de tus tareas como orientador inteligente consiste en ofrecerle información sobre a qué tipo de empleos va a poder acceder con determinada formación y qué tipo de mercado laboral se va a encontrar. Y aquí, disponer de toda la información posible es clave.

Para conocer la oferta de títulos oficiales de FP (¡actualmente más de 150!) y las Familias Profesionales en las que están organizados, lo mejor es visitar la web oficial del Mº de Educación y Formación Profesional.

Una vez ‘mapeada’ la oferta, toca elegir. Como referencia, podemos decirte que según los datos del Observatorio de la Formación Profesional, estas son las 5 Familias Profesionales más demandadas actualmente: Sanidad, Administración y Gestión, Informática y Comunicaciones, Servicios Socioculturales y a la Comunidad, Electricidad y Electrónica. Puede que estos datos ayuden a tu hijo o hija a decidir o a seguir buscando información sobre un determinado ámbito profesional. O puede que no. En cualquier caso, lo importante es ponerse en marcha.

Así, los conocimientos sobre empleabilidad le permitirán analizar sus circunstancias profesionales y personales, y buscar los estudios que mejor se adapten a su personalidad y su ambición.

4. Recuérdale que no tienen que encontrar su vocación en un día

Tal y como explica el experto en talento y liderazgo Fernando Botella, “el talento no es un don innato, se construye y tiene que ver con el esfuerzo”. Tanto sus talentos como su vocación son cosas que tu hijo o hija construirán con el tiempo y gracias a la suma de sus experiencias.

Como orientadores inteligentes, seamos una guía positiva, sin ejercer presiones que les condicionen, ya que los errores son una parte muy importante de todo aprendizaje. Queremos que conozcan bien todas sus opciones y que se hagan preguntas hasta llegar a la conclusión que más les convenga personal y profesionalmente.

La generación de nuestros hijos e hijas está acostumbrada a la inmediatez y esto puede provocarles frustración si no consiguen sus objetivos lo antes posible. Expliquémosles que su futuro laboral es un proceso que deben afrontar con ganas de aprender y de aceptar los cambios que puedan plantearse. No queremos que dejen de intentarlo por miedo a fracasar o a no cumplir con las expectativas.

5. Sé paciente y acompáñale en su desarrollo profesional

Tu rol de orientador inteligente no termina el día que tu hijo se matricula en unos estudios. En ese momento se embarcará en un proceso de crecimiento y auto-descubrimiento que tendrá varias etapas como, por ejemplo, hacer prácticas en empresas o decidir una nueva especialización con la que complementar sus habilidades. Siempre es buen momento para incentivarle a seguir aprendiendo y mostrarle tu apoyo.

 

Sara Silvar

Sara Silvar

Periodista
+ INFO

Un recorrido por 10 aspectos clave que demuestran que
LA EDUCACIÓN PUEDE CAMBIAR EL MUNDO
y ayudarnos a cumplir los objetivos de desarrollo sostenible (ODS).

Hazte miembro deEDUCAR ES TODO
premium

POR SOLO
1,50€AL MES

Iniciar sesión
Contraseña olvidada
Introduce tu nombre de usuario o correo electrónico y te enviaremos las instrucciones para cambiar tu contraseña a tu correo electrónico.