Mi hijo me desespera
Casi desde el principio me di cuenta de que mi hijo no era como muchos otros niños. A los dos meses, no había parado apenas de llorar ni de día de noche. Pedía el pecho continuamente, nada parecía consolarle. Solo conciliaba el sueño al bracito, y apenas intentar acostarlo se despertaba llorando. El período más […]