loader image

Educar es todo

Actividades para estimular la psicomotricidad de nuestros hijos

El sistema nervioso de los niños se construye a través de dos cosas: el tacto y el movimiento. Por eso es tan importante estimular su psicomotricidad. Vamos a ver cómo podemos hacerlo
diario de conducta

Diario de Conducta

CONSIGUE LA INFOGRAFÍA
 

¿Sabías que quiénes somos, cómo vivimos las cosas y la salud que tenemos está directamente relacionado con la infancia que tuvimos? Las primeras experiencias de la vida son fundamentales para comprender lo que somos y lo que nos pasa, somos el resultado de cómo nos criaron. De ahí la importancia de estimular a nuestros hijos a todos los niveles, pero en este caso, nos centraremos en el aspecto más corporal. Para ello, tendremos en cuenta las propuestas que ofrece Iñaki Pastor el fisioterapeuta experto en desarrollo infantil y neurodesarrollo en su libro “El desafío de crecer”, y que escribe junto a Lucila To y Gloria González.

1. Actividades para desarrollar su identidad

Iñaki Pastor, en un webinar que ofreció para los miembros de la comunidad Educar es todo, hizo hincapié en que hay dos cosas que realmente construyen el sistema nervioso de los niños: el tacto y el movimiento. Los bebés humanos necesitamos 9 meses hasta que empezamos a movernos, por lo que nacemos con una falta de madurez muy grande.

Una vez nacemos, necesitamos pasar 4 meses pegados a nuestra madre, por eso hay tantos estudios sobre los efectos del “piel con piel”. Aquí reside una de las primeras claves que nos deja Iñaki: durante los primeros meses de vida, un niño debería pasar mínimo una hora al día piel con piel con sus progenitores, especialmente con su madre. En este punto, es importante saber que “la identidad de los niños se empieza a construir a través del reconocimiento de los otros, y esa identidad primero se adquiere por el hecho de ser tocados, porque para un bebé recién nacido ser tocado es ser amado”. Algunas propuestas interesantes son:

  • Bañarnos juntos con ellos.
  • Tocar las partes de su cuerpo y nombrarlas.
  • Darle masajes para despertar las zonas que más le cueste utilizar.
  • Darnos abrazos.
  • Hacerle dibujos en la espalda y que lo adivine.

2. Actividades para mejorar el equilibrio

El movimiento es lo que le permite a un niño conocer el mundo y aprender, de esta forma desarrolla el equilibrio y la orientación espacial. ¿Para qué le servirá esto? Pues

para ser capaz de andar y no chocarse con los objetos, la lectura, escritura e incluso, memorizar lo aprendido. Algunas actividades que propone el experto son:

  • Columpiarnos con nuestros hijos.

Si son todavía pequeños podemos hacerlo en una hamaca o una mecedora.

  • Movernos al aire libre.

Puede ser en bicicleta o en una sillita o mochila para dar un paseo por la montaña o en el campo.

  • Materiales para conocer el espacio.

Cuando son pequeños necesitan conocer el entorno a través de su cuerpo, por lo que podemos proporcionarle materiales como cajas o rampas.

  • Rodar sobre sí mismo.

Es algo que les encanta y les ayuda a mejorar su equilibrio. Podemos hacerlo con ayuda del otro progenitor y sobre una manta para hacerlo rodar.

  • Actividades de movimiento.

Algunas propuestas son: que baile delante del espejo, que salte, ruede y gire, que juegue con una pelota a botarla o a rodarla, que gire sobre sí mismo, a la pata coja…

  • Inscribirlo en algún deporte o baile.

Son un gran estímulo para el equilibrio y la coordinación, además de favorecer poco a poco su autonomía. Si ya contamos con el hecho de que estará socializando, las ganancias son mayores.

3. Actividades para potenciar el uso de sus manos

Puede parecer una tontería, pero nuestras manos son el principal instrumento con el que interaccionamos con el mundo. Es por eso, por lo que nuestro cerebro cuenta con más zonas que se dedican a su control, si lo comparamos con otras partes de nuestro cuerpo. El cerebro nace con una especie de mapas de nuestro cuerpo, pero cuando nacemos esos mapas no están muy definidos, por eso es tan importante que les toquemos para que ellos se vayan haciendo una idea de cómo es su cuerpo.

Es necesario que las manos sean tocadas, besadas, que no les pongamos guantes (solo cuando salen de casa y hace frío), que les dejemos que las utilicen contra el suelo cuando estén bocabajo, porque nuestros hijos e hijas las utiliza para hacer fuerza y enderezar la cabeza. El experto propone actividades como:

  • Jugar con cubos que se apilen

Esto no solo va a mejorar su control en las manos, ya que con los años irá añadiendo dificultad, sino que también ayuda a la visión.

  • Potenciar la pinza.

Cuando son pequeños es algo que les cuesta muchísimo, debido a que primero se desarrolla el control más general del cuerpo y luego, las partes más específicas como, por ejemplo, la pinza. Es lo que les ayudará a abrocharse un botón o coger el lápiz. Por eso es bueno que juegue a encajar cosas, enroscar botellas, pintar con los dedos, utilizar plastilina…

  • Comer con las manos.

Cuando ya son capaces de controlar las manos, podemos dejarles experimentar y empezar a comer por ellos mismos. Hay muchos métodos que hablan sobre ello, como el BLW, pero sin entrar a tratar temas de alimentación, es realmente beneficioso para ellos. Mejora su autonomía y la destreza a la hora de coger los cubiertos.

  • Jugar a que reconozcan objetos, texturas y formas.

Aquí la clave es que utilicemos materiales que podamos tener por casa y que les tapemos los ojos. Tendrán que esforzarse para saber lo que es y potenciarán cómo transmiten la información desde sus manos al cerebro.

  • Pintar en pizarra vertical.

Es uno de nuestros grandes aliados y por muy poco precio. Podemos comprarla o pintar una pared entera con pintura de pizarra. En los primeros meses simplemente hará garabatos, pero entre los 3 y los 4 comenzará a hacer dibujos simples.

4. Actividades para mejorar su visión

El punto de partida es jugar bocabajo. Esto es muy importante porque si los niños no están suficientemente bocabajo pueden desarrollar consecuencias serias como el aplanamiento de la cabeza por detrás. Actualmente, tenemos porcentajes del 30% de bebés con la cabeza aplanada porque se pasan 6 meses bocarriba. Cuando les ponemos bocabajo y les dejamos con juguetes a su alrededor para que los alcancen, estamos potenciando la visión, el control del cuello y los ojos, sus manos… todo son beneficios.

Lucila To expone en el libro algunas recomendaciones de actividades:

  • Menos pantallas y más estímulos adecuados.

Como caras, objetos en los lados (sobre todo en los primeros meses de vida), patrones de contraste, blancos y negros…

  • Más movimientos y cambios.

Pasar demasiado tiempo fijando la mirada implica mucho esfuerzo. Cuanto más pequeño sea, más necesidad de cambios de actividad y de pasar tiempo sentado. Así funciona mejor su atención visual en los momentos que le propongamos actividades.

  • Contar cuentos.

Aunque cuando son pequeños creamos que no nos entienden, la atención visual comienza antes del año, o incluso antes. Cuando le contamos un cuento vamos poco a poco construyendo su atención auditiva y visual, si ya le añadimos animales u objetos, mucho mejor.

  • Vocabulario rico.

Cuantas más palabras utilicemos para describir lo que vemos, mejor terreno de cultivo para su futuro desarrollo de la comprensión del espacio. Por ejemplo: pon la chaqueta amarilla en la percha del armario de tu habitación y que se encuentra a la derecha de la cama.

Silvia Sánchez Ovejero

Silvia Sánchez Ovejero

Educadora y pedagoga
+ INFO
lactancia_ETT

Lactancia sin dolor

Con la colaboración de la periodista

Ana López

Descubre cómo lograr un agarre correcto con este descargable gratuito.

Hazte miembro deEDUCAR ES TODO
premium

POR SOLO
1,50€AL MES

Iniciar sesión
Contraseña olvidada
Introduce tu nombre de usuario o correo electrónico y te enviaremos las instrucciones para cambiar tu contraseña a tu correo electrónico.