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Por Amaya de Miguel

María Esclápez: “Los padres debemos ser el refugio, el lugar seguro para nuestros hijos”

María Esclapez, psicóloga sanitaria con formación en Psicología Clínica y de la Salud, Sexología Clínica y Terapeuta de Parejas estará el próximo sábado 26 de noviembre como ponente en nuestro evento en Madrid.

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La dependencia emocional y las relaciones tóxicas son dos de los problemas que marcan muchas de las relaciones que mantienen nuestros hijos en la actualidad. Algo en lo que influyen inevitablemente las nuevas tecnologías. Entonces, ¿cómo podemos ayudarles? ¿De qué manera les inculcamos los ingredientes adecuados para que sus relaciones, ya sean de amistad o de pareja, sean lo más sanas posibles? ¿Qué papel juega la autoestima en todo esto? La psicóloga María Esclápez nos saca de dudas, como también hará en la ponencia que ofrecerá en nuestro evento, el próximo 26 de noviembre en Madrid. Pero mientras ese día llega, comparte con nosotros unos ejes básicos para educar a nuestros hijos en las relaciones sanas.

  • En el evento nos hablarás de cómo ayudar a nuestros hijos a establecer relaciones sanas. ¿Tan difícil es hoy en día?

Las cosas están complicadas. No debería ser muy difícil teniendo en cuenta que mantener relaciones sanas es generar un equipo, generar un ambiente de calma, de estabilidad, de comunicación, de asertividad, de empatía… el problema es que todo esto muchas veces está condicionado por estas creencias sobre el amor romántico que vemos en todas partes y porque cada uno, en especial los padres que son los principales agentes educadores, tiene su propia mochila emocional, llena de sus propios aprendizajes y vivencias. Muchas veces no nos damos cuenta y hemos aprendido a relacionarnos de una manera muy insegura y por mucho que queramos no somos capaces de predicar con el ejemplo.

Es difícil, pero no imposible y al final son tres o cuatro cosas básicas las que hay que saber para mantener relaciones sanas y para educar en las relaciones sanas, pero hay que interiorizarlas y pelear con esas cosas que nos van condicionando.

Los padres tenemos nuestra propia mochila emocional, y eso, unido a las creencias sobre el amor romántico, condiciona las relaciones

  • ¿Cuál es la señal que debe hacernos estar en alerta sobre una posible relación tóxica de nuestros hijos?

Lo más importante para mí siempre es establecer una comunicación directa y sana con los hijos y ellos sean los que en general vengan a buscarnos como refugio, como valor seguro para tener esa libertad de poder expresarse y comunicar a los adultos sus emociones y sus problemas. Eso sería lo ideal porque ahí tenemos una información directa acerca de cómo se sienten, de qué relaciones están teniendo con sus parejas y con sus amigos, porque también existen relaciones tóxicas cuando hablamos de amistad.

Pero si ese canal no existe por el motivo que sea, porque a lo mejor está pasando un mal momento y se encierra en sí mismo, siempre hay que atender a cambios de conducta, de comportamiento, cambios emocionales… Si vemos que el adolescente, más allá de la intimidad que pueda necesitar como adolescente, se evade completamente de la familia, de su entorno y está muy absorto de la realidad -suele pasar en relaciones muy absorbentes-, más allá de lo que es normal en el enamoramiento, incluso puede dejar aparte los estudios o su vida normal y se centra mucho en la relación como prioridad máxima y absoluta… obviamente ese es un indicio muy importante.

También cambios de humor, no de un día porque todos tenemos nuestros días malos, sino cambios importantes, que de repente parezca otra persona y esté más irritable o con mucha variabilidad emocional… todas estas cosas son síntoma de que algo está pasando.

Es muy importante la autoestima para tener relaciones sanas y saber que hay unos límites que no se pueden traspasar

  • ¿Qué papel juega la autoestima en las relaciones sanas de nuestros hijos y cómo podemos fomentarla como padres?

Obviamente la autoestima es importantísima en los adolescentes, en adultos, en niños… al final es qué concepto tenemos de nosotros mismos. Cómo nos tratamos, cómo nos respetamos, cómo nos aceptamos… es muy importante para tener relaciones sanas y saber que hay unos límites que no se pueden traspasar. Cuando tengo una autoestima fuerte y te digo que no, ese no va a misa. Pero en relaciones tóxicas, aunque entres con autoestima alta o baja, siempre hay problemas de autoestima porque la propia relación hace que se vayan derivando por sí solos. Y cuando tienes la autoestima baja estos límites no están tan claros, ya no son tan infranqueables.

Es súper importante porque siempre vamos a tener la capacidad de amar, porque somos seres humanos, pero la capacidad de vincularnos de una manera sana hay que aprenderla porque no siempre sabemos hacerlo bien. Como padres, este trabajo es el más importante del mundo porque la relación que tengamos con los hijos va a determinar que esos hijos luego, en un mayor porcentaje, tengan ese mismo tipo de relación y no otra. Entonces ser un lugar seguro es lo más importante, que nuestros hijos tengan la confianza de que sus padres están ahí, que no pasan de ellos ni de sus emociones, que no les invalidan, que les escuchan, que empatizan, que respetan su intimidad y entienden sus miedos. En definitiva, que les permiten crecer y explorar el mundo, su universo. Como adolescentes su mundo se les queda muy grande porque son muchas cosas y es una etapa muy complicada y de muchos cambios, con muchas emociones. Si como padres sabemos darles ese espacio y recogerlos cuando ellos lo necesitan eso es importantísimo. Confiar en ellos pero sin desaparecer. Que vean que seguimos ahí.

La relación que tengamos con los hijos va a determinar que luego ellos tengan ese tipo de relación en su vida y no otra

  • ¿En la educación el ejemplo es importante, y en este caso más?

Al final nuestros adolescentes, antes de serlo, son niños y como figura referente estamos los padres. Si yo no he estado ahí la mayoría de las veces que mi hijo me ha necesitado o si he invalidado a mi hijo o le he impuesto cosas y no le he dejado libertad, o si le he sobreprotegido por mi propio miedo todo eso también es ejemplo y también marca en los vínculos que tenga el adolescente con sus parejas o amigos.

Es importante como adulto y como pareja dar ese ejemplo. Si yo como hijo veo a mis padres discutir, echarse los trastos a la cabeza, tratarse mal, hablar mal a las espaldas pues terminaré por normalizar todo esto y entenderé que esto es así y que las relaciones de pareja son así. Yo he tenido pacientes que me decían que para tener este tipo de relaciones mejor no tenían nada. Es que esto que has vivido no es un amor sano y una relación de pareja sana no es así. Claro que puedes aprender a tener relaciones sanas independientemente de lo que tus padres hayan hecho.

 

  • ¿Se han normalizado las relaciones tóxicas y la dependencia emocional entre los más jóvenes?

Si. Aunque también hay que decir que son los más jóvenes los que también se empiezan a dar cuenta y les está llegando, poco a poco, el mensaje correcto. Son ellos los que más normalizan estas cosas. Pero es que todo el rato están rodeados y les están llegando películas y noticias de relaciones tóxicas, de relaciones de maltrato y nadie les dice ‘esto no es normal’. Al contrario, muchas veces se romantiza y se les dice ‘se pone celoso porque te quiere’. Es complicado luchar contra esto pero poco a poco lo estamos consiguiendo.

 

  • ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a gestionar la dependencia emocional?

El primer paso que yo daría como padre sería hablar, pero no sentarme y hablarlo directamente porque esa confrontación nunca funciona. Pero sí intentar entablar conversaciones de manera indirecta para que surja el debate. Por ejemplo si estoy viendo que en un programa de televisión se reflejan relaciones tóxicas podríamos preguntarle qué piensa. Y luego aportas tu visión. Y a partir de ahí se empieza a generar un canal de confianza. Ese sería el primer paso para que él o ella se dé cuenta de si es normal o no lo que está viviendo.

Y siempre aconsejo que si se está en una situación muy complicada que se recurra a un profesional. Los profesionales nos estamos intentando acercar a la juventud e incluso los padres podemos enseñarles vídeos de estos profesionales para que se genere consciencia para que por sí solo reconozca que necesita ayuda.

Si quieres ver a María Esclápez en directo, o a algunos de los otros cinco ponentes, te invitamos a que te unas a nuestro evento, el próximo 26 de noviembre en Madrid. Pincha aquí para conseguir tus entradas. ¿Te lo vas a perder?

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