¿Tienes una actitud mindfulness con tus hijos? Es la base de la educación consciente

A menudo, en nuestra búsqueda de recursos para ser las mejores madres, padres y educadores que podamos ser, oímos frases del tipo:

-“Para entender a los niños hay que verlos con ojos de niño”.

-“Necesitamos ejercitar la paciencia para respetar a los niños en sus procesos”.

-“Aceptarles tal como son, soltando las expectativas de lo que nos gustaría que fueran”.

-“Confiar en ellos para que puedan confiar en sí mismos”.

-“Lo que los niños quieren de nosotros, por encima de todo, es atención y presencia”.

-“Ser amados incondicionalmente”.

 

Aceptación, paciencia, soltar, mente de principiante, no juicio, confianza, no forzar, amor incondicional… ¿Cómo ves de deseable educar sabiendo cultivar en ti estas cualidades? Esto que te acabo de nombrar son las actitudes mindfulness. Muchas veces nos esforzamos por hacer todo esto “de cabeza”, diciéndonos a nosotros mismos que tenemos que ser más pacientes, que estaría bien aprender a soltar el control, gestionar nuestro miedos para confiar más en ellos, etc.  Pero pocos saben que hay un método sencillo (que no fácil) y científicamente avalado, para poder cultivar esas actitudes mientras expandimos la consciencia de nosotros mismos, para poder recorrer el camino educativo con menos estrés y más coherencia.

Las actitudes mindfulness nos ayudan a vivir y educar con más disfrute, amor y coherencia.

Las actitudes mindfulness: aceptación, paciencia, soltar, mente de principiante, no juicio, confianza, no forzar y amor incondicional nos ayudan a vivir y educar con más disfrute, amor y coherencia. El mindfulness, atención plena o conciencia plena, es una práctica, una metodología que ejercita la mente para ser consciente de sí. Consiste en observar de forma sostenida, sin juicios, con amabilidad y apertura lo que ocurre dentro y fuera de nosotros momento a momento. Prestar atención de forma sistemática a lo que se presenta en tu pantalla mental, a las emociones que se cuecen dentro y a las sensaciones físicas que manifiesta tu cuerpo. Afinar esa destreza te permite salir del piloto automático con el que a menudo vivimos la vida y tomar mejores decisiones en función de tus necesidades y las de tus niños, en cada momento.

 

Las actitudes mindfulness te ayudan a estar presente y disfrutar de una vida más plena, ya que cuando afinas la escucha interna eres más capaz de:

  • Liberarte de los juicios. Las ideas preconcebidas que impiden percibir tu realidad de forma más objetiva y acercarte a los niños con ojos de niño.
  • Darte cuenta de cuando estas forzando la maquinaria. Para parar, respetar tus ritmos y los suyos, con más paciencia y más consciencia de que en esta vida todo tiene su proceso.
  • Aceptar lo que hay sin esforzarte por que sea de otra manera, soltando tus expectativas. Para dejar de invertir energía en la inútil resistencia, que hace que la situación persista, y ponerla a favor del posible cambio en positivo.
  • Entenderte, amarte y respetarte a ti primero, con todo, para poder hacerlo con ellos.

El mindfulness, con todas las letras, el que cultiva estas actitudes, es un camino de vida. Pero si aprendes a recorrerlo, con la metodología adecuada, puedes empezar a recoger frutos en poco tiempo.

Picture of Yolanda Herrero Mor

Yolanda Herrero Mor

Yolanda Herrero Mor es consultora de mindfulness especializada en conciliación, familia, empresas y contextos educativos. Autora del bestseller “Conciliar o reventar, cómo reconciliarte contigo para armonizar tus circunstancias aquí y ahora”; ayuda sobre todo a madres y padres, a reconciliarse con ellos mismos para conciliar vida familiar, profesional y personal y ser el modelo sano, coherente y feliz que sus hijos/as necesitan. En su web vivirmindfulness.com, ofrece recursos avanzados para salir del estrés de la rueda de hámster del día a día y vivir mejor en familia. La no-conciliación es uno de los grandes problemas de nuestra sociedad y una de las principales amenazas para la infancia.

Añade aquí tu texto de cabecera

Añade aquí tu texto de cabecera