Frases prohibidas: “Me estáis amargando la vida”

En Gestionando Hijos pensamos que la ilusión debe ser el motor de la educación que brindemos a nuestros hijos, incluso la ilusión por encontrar solución a una situación problemática. Pues bien, esta frase no transmite ilusión ni ganas de solucionar conflictos, sino amargura, resignación y un profundo desencuentro con nuestros hijos.

Cortometrajes que inspiran: “El sándwich de Mariana”

Este cortometraje, que nos ha recomendado Carmen Cabestany, de la Asociación NACE No al Acoso Escolar, ofrece una visión diferente sobre el bullying. Mariana es una niña que sufre acoso por parte de una niña mayor, llamada Isabel. Un día Mariana decide seguirla hasta su casa. Y lo que descubre cambia el curso de su historia.

Escena educativa 44: “Qué pasa cuando respetas sus ritmos, confías en sus capacidades y disfrutas educando”

Hoy Daniela nos cuenta su primera reunión con el profesor de su hijo pequeño, que acaba de empezar primero de Primaria. Esta reunión le hizo pensar que “si respetamos sus ritmos, confiamos en sus capacidades, nos mostramos motivados para que aprendan, crezcan y progresen, no nos tomamos las cosas como algo personal o con reproches y buscamos aliados, disfrutaremos más de este apasionante viaje que es educar”.

Frases prohibidas: “Así no se hace”

Mensajes detrás de un mal comportamiento

Está claro que debemos decir muchos no a nuestros hijos:no pegues a los amigos, no me grites, no saltes a una gran altura, no corras por los pasillos de un hospital… Pero quedándonos en el no, sin plantearles una alternativa de lo que sí pueden hacer, quizá dejemos a nuestros hijos sin claves de cómo hacer las cosas o sintiéndose poco valorados.

Las normas, esas aguafiestas en esto de educar

¡Ay, qué rollo es eso de poner normas! Ser padre o madre puede ser muy divertido, como nos dicen DKV y Sara Escudero, pero poner normas es un auténtico suplicio: al ponerlas, aparecemos como los malos de la película o tenemos que resistir a esas miraditas de pena y esos chantajes emocionales. ¿Cómo poner normas sin morir en el intento?