Frases prohibidas: “¡Déjate de chorradas!”

Muchas veces despreciamos los problemas y opiniones de nuestros hijos como pequeños e insignificantes comparados con los nuestros, que son grandes e importantes. Y lo hacemos con una buena intención: evitar que se preocupen. Pero quizá haya una forma más respetuosa de conseguir que superen sus problemas y Adela y Luis lo descubrieron.

Frases prohibidas: “¡Qué mal te portas siempre!”

Los padres de Santi le decían que “se portaba siempre mal” cuando corría por los pasillos de un hipermercado. Hasta que su padre vio el lado positivo a ese hábito e hizo sentir a Santi como alguien capaz de ayudar y de ser reconocido.