Burnout maternal: madres que no pueden más. ¿Eres una de ellas?

La psicóloga Teresa Jiménez nos ayuda a identificar si padecemos este síndrome y nos aporta algunos consejos para afrontarlo de la mejor forma posible.

La experiencia de ser madre puede ser emocionante, gratificante y llena de amor, pero también puede ser exigente, agotadora y desafiante porque implica estar pendiente de nuestros hijos 24 horas, los 7 días de la semana, sin descanso. A todo ello, hay que sumarle los cuidados del hogar, ir a comprar o acudir a nuestro empleo, entre otras cosas.

Sin ayuda es prácticamente imposible abarcar tantos frentes, además del estrés emocional y la presión que todo esto conlleva y nos imponemos a nosotras mismas. ¿Te sientes identificada? Si es así, puede que sufras el Síndrome de Burnout Maternal, un trastorno psicológico que afecta a las madres que no pueden más.

Sobre todo ello hemos hablado con la psicóloga Teresa Jiménez, la cual nos ayuda a saber si lo padecemos y nos da algunos consejos para afrontarlo de la mejor forma posible.

 

¿Qué es el Síndrome de Burnout Maternal?

 

La experta hace referencia a que el Síndrome de Burnout Maternal es “un estado de agotamiento extremo, un no poder más, una sensación de que un día tras otro todo es lo mismo”. En definitiva, madres que están expuestas a un estrés excesivo sin tener los suficientes recursos para compensar el efecto que este produce en sus vidas. No hay un equilibrio entre los factores que desencadenan el estrés y los recursos necesarios para atenuar dichos factores estresantes. Cuando se hace crónico o se mantiene en el tiempo, hablamos de este síndrome.

 

Causas

 

Entre los motivos que lo provocan, la psicóloga nos indica que se encuentra la culpa, “por creer que todo lo que le pasa a nuestros hijos es nuestra, porque algo hemos hecho mal o no hemos dedicado tiempo suficiente”. En segundo lugar, destaca las altas y poco realistas expectativas sobre lo que debemos conseguir hacer en un día y la sobreexigencia en todas y cada una de las áreas de nuestra vida.

En tercer lugar, señala el no tener red de apoyo en la que delegar o una pareja en la que la corresponsabilidad es una mera falacia. Por último, subraya las personalidades rígidas que no permiten el fallo o el error, “con dificultad para manejarse en las emociones menos agradables o con mucha necesidad de controlar absolutamente todo y tendencia al perfeccionismo”.

 

Síntomas

 

El Burnout Maternal no es sólo cansancio. Y es que, Teresa Jiménez nos explica que también hay otros síntomas como “tristeza, falta de motivación, rumianción constante, lapsus frecuentes de memoria, ansiedad, trastornos de sueño y alimentación, conflictos de pareja, y altos niveles de cortisol (la hormona asociada al estrés)”.

De hecho, un estudio de la Universidad de Lovaina (Bélgica) describe cuatro características clave: el agotamiento alto y crónico, el distanciamiento emocional entre madre e hijos, dejar de disfrutar del papel de madre y no reconocerse como la madre que solía ser y quería ser.

 

El Burnout Maternal repercute en nuestros hijos

 

“Si una madre no está bien, no se siente bien y está desconectada de sí misma, lo estará también de sus hijos y de sus necesidades”, puntualiza la especialista. Aunque cubra lo básico en cuanto a cuidados, será muy complicado manejar toda la parte emocional y psicológica que requieran sus hijos. Es decir, reaccionará más ante los conflictos, saltará más en piloto automático sin capacidad de gestionar las emociones de forma sana y equilibrada.

 

“Si una madre no se siente bien y está desconectada de sí misma, lo estará también de sus hijos y de sus necesidades”, Teresa Jiménez

 

Para entenderlo mejor, Teresa Jiménez nos pone un ejemplo: “Imagina que somos una pila que cada día no se recarga correctamente en la noche y ha de enfrentarse a los retos del nuevo día sin carga. Cuando llegue a la noche o necesite un extra ante una situación compleja, no tendrá de dónde tirar y no funcionará correctamente”.

En general, queremos lo mejor para nuestros hijos, pero ellos sólo necesitan vincularse con nosotros desde el amor, la aceptación, la comprensión y la compasión. “Esto es muy complicado cuando nuestro foco no está bien ajustado y se centra en las múltiples tareas que creemos que debemos hacer para que ellos estén bien”, concluye la experta.

 

Algunos consejos si sufres Burnout

 

Es conveniente ponerse en manos de un especialista. Cuando nos encontramos en una situación en la que no contamos con las herramientas adecuadas, estamos realmente hastiados de nuestra crianza y no apreciamos la manera de dar la vuelta a la situación, el cambio en soledad es muy complicado. Por ello, trabajar en aquellas creencias aprendidas durante años sobre cuán perfecta hemos de ser en nuestra vida y cuál es la maternidad ideal a la que debemos aspirar es más que necesario.

Algunas de las claves que nos aporta Teresa son: bajar las expectativas y las exigencias para ajustarlas a nuestra realidad (para ello es necesario trabajar en el autoconocimiento y autoconcepto). Generar espacios de autocuidado consciente, aprender a aceptar el error (en nosotros y en los otros) como parte del proceso y del aprendizaje, soltar la culpa y empezar a delegar y a priorizar confiando en alguna posible red de apoyo.

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Carlota Arellano

Carlota Arellano es periodista y social media manager. Otra de sus pasiones es la educación, tiene experiencia con niños de infantil y primaria. Más allá de las formaciones regladas, sigue formándose para estar al día en las últimas tendencias. “Me gusta que me valoren y me recuerden como una persona entusiasta, risueña, empática y apasionada en todo lo que hago, tanto personal como profesionalmente.”

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