Escena educativa 41: Educar para la paz es mucho más que decir “no pegues”

Hoy es el Día Internacional de la Paz y por eso Begoña reflexiona sobre cómo podemos educar para la paz. Y escribe: “Estos sabios bajitos nos enseñan que educar para la paz es mucho más que decir “no pegues”, es educar en el respeto, en la solidaridad, en la empatía, en la asertividad y en la escucha”.

Frases prohibidas: “Mi hijo no puede, no sabe hacerlo”

Educar, aprender y crecer implica correr riesgos, salir de la zona cómoda en la que nos sentimos seguros para poder progresar y llegar adonde no nos creíamos capaces de estar un rato antes. Enseñar a nuestros hijos esto, y confiar en su habilidad para aprender y para progresar, es fundamental para transmitirles seguridad en ellos mismos.

Anuncios que inspiran: “Salvemos las cenas”, de IKEA

En plena vuelta al cole, con el agobio de la falta de tiempo y la vuelta de los deberes escolares, parece que IKEA no quiere que nos olvidemos de lo más importante: pasar tiempo de calidad y de disfrute en familia. Y presenta un estudio y un spot para que, juntos, salvemos las cenas.

Eva Bailén, autora de Cómo sobrevivir a los deberes de tu hijo: “Los deberes no tienen por qué ser lo más importante y no debes sentirte en la obligación de vivir con ellos”

Eva publica “Cómo sobrevivir a los deberes de tu hijo”, donde, acompañada de expertos solventes, analiza el estado actual del sistema educativo, los derechos de los niños, los efectos de adelantar conocimientos en la infancia, ejemplos de innovación educativa y las alternativas que padres y profesores tienen ante las tareas escolares.

Canciones para padres, madres e hijos: “Carlota”, de Melendi

El cantautor asturiano, conocido por su imagen de gamberro, dedicó una tierna canción con ritmo de rumba a la llegada de su primera hija, Carlota, a la que dice: “Me da miedo no saberte demostrar /que mi corazón fue con el tuyo /con el que empezó a latir”.

Frases prohibidas: “Es lo que hay. La vida es así”

Aunque es cierto que con algunas cosas tenemos poco margen más allá de aceptarlas, ¿es bueno educar a nuestros hijos quitándoles sus sueños y promoviendo la resignación ante el estado de las cosas? Lo vemos con la historia de Julio.