Anabel Valera: “Que seamos el eslabón entre nuestros padres y nuestros hijos no debe determinar nuestro estilo educativo”

Esta maestra, madre de familia numerosa y directora de colegio vino a hablarnos como hija el pasado sábado 11 de marzo en nuestro evento de Canarias.

 

Anabel Valera consiguió dos cosas nada sencillas en nuestra gran cita educativa de Las Palmas de Gran Canaria. Por un lado, fue la encargada de romper el hielo al abrir la ronda de ponencias. Por otro, consiguió emocionarnos al relatarnos la herencia educativa y las enseñanzas que le ha transmitido siempre su padre, un hombre “sencillo, que no es doctor de nada, pero que me ha enseñado que el amor es mirada, perdón, compasión y rodilla”.

Precisamente así se tituló su ponencia, ‘Tus hijos, tengan la edad que tengan, dales rodilla’. Nos habló de contacto físico, de su importancia para el desarrollo emocional de nuestros hijos, del “baile hormonal” que se genera cada vez que damos un beso o un abrazo a otra persona. Porque como ella misma dice, “necesitamos contacto físico desde que nacemos hasta que nos morimos“.

“Los padres no somos culpables, somos responsables. Y ser padres no nos hace educadores”, Anabel Valera.

Y nos quitó culpas, porque los padres “no somos culpables de nada, somos responsables, de nuestros actos, que podemos modificar. Porque nuestros actos hablan más que las palabras. No nos maltratemos porque ser padres no nos hace educadores. Para ser maestro o pediatra tenemos que estudiar una carrera, pero ¿para ser padre? No. Nadie nos enseña a ser padres. Y nuestros hijos no quieren unos padres perfectos”.

Por eso nos habló bonito, y nos invitó también a que lo hiciéramos nosotros, como padres, porque queremos hacerlo “lo mejor posible, independientemente de cómo lo hicieron nuestros padres, que también lo hicieron lo mejor que supieron. Pero el hecho de que seamos el eslabón entre nuestros padres y nuestros hijos no tiene por qué determinar nuestro estilo educativo“. Así que hemos de buscar un lenguaje “que construya, tanto con nosotros como con nuestros hijos”.

Durante su charla, Anabel Valera nos pidió que encontráramos ese equilibrio entre estar lo suficientemente lejos para permitir que nuestros hijos se equivoquen y lo suficientemente cerca para recogerlos cuando se caigan. Pero siempre debemos estar presentes. Y dejar espacio para esa equivocación, porque nosotros “fuimos los mismos adolescentes pero sin maquinitas”, y para ese “te quiero”. “Para sentarles en nuestras rodillas. Porque “educar es un acto de amor y no hace falta ser doctor en nada, hace falta amar, como ha hecho siempre mi padre, cada día“.

“Educar es un acto de amor y para eso no hace falta ser doctor en nada. Hace falta amar”, Anabel Valera.

Una conferencia que, sin duda, nos removió, en un evento inspirado por la Fundación Disa y patrocinado por Totto, el Colegio Hispano Inglés, la Universidad Fernando Pessoa, Multiópticas, organizado por Canarias 7 y con la colaboración de la Fundación Nos movemos.

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Lara Fernández

Periodista especializada en Educación y maestra de Educación infantil

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