El viaje de la educación 2/3: Las etapas del viaje

El viaje de la educación 1/3: El protagonista del viaje

 

En esta ilustración vemos el viaje del héroe, simplificado en doce etapas y lo primero que nos llama la atención es que el protagonista está solo, lo que no quiere decir que esté ni aislado ni en soledad, ni que no vaya a tener ayuda a lo largo del camino. ¡Sin duda la va a tener! Pero andar, tendrá que hacerlo por sus propios medios.

Otra cosa maravillosa del viaje es que está dividido en dos grandes etapas: El mundo ordinario y el mundo especial o también llamado el mundo mágico. Todo viaje que se precie significa abandonar el mundo ordinario para adentrarse en otro desconocido, especial, misterioso e incierto. Sin ese movimiento no hay viaje, del mismo modo que no hay viaje sin volver a casa. Por eso el viaje tiene forma circular, de ida y vuelta. En esta representación, además, ese círculo tiene forma de dragón, cosa que la hace una de mis favoritas. Nuestros dragones esconden un tesoro. Tendremos que enfrentarnos a ellos y domarlos o vencerlos o convertirlos en nuestros aliados… Hay muchas maneras de enfrentarnos a nuestros dragones, pero todas empiezan con la primera etapa:

  1. Mundo ordinario. El viaje siempre empieza en el día a día, en la rutina. Ya que he hablado en un artículo anterior de Harry Potter, aquí sería Harry Potter viviendo en un armario debajo de las escaleras en 4 Privet Drive con sus horribles tíos. En Star Wars, Luke vive también con sus tíos, en Tatooine… Y mi hijo, que no se llama ni Harry ni Luke, sino Mauro, hace Taekwondo y ama hacer Taekwondo. Ese podría ser su mundo ordinario, donde parece que todo está bien, estable, que nada va a cambiar. Los protagonistas están confortables, incluso dentro del “no-confort”. Pero la vida nunca está quieta. La vida se mueve.
  2. Llamada a la aventura. El mes pasado el sensei de Mauro nos comentó que el mes que viene hay una competición comarcal de Taekwondo y que si él quiere puede participar. Esa es la llamada a la aventura, como cuando Harry Potter recibe una carta del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. El viaje empieza con una llamada que la trae un heraldo. La llamada a la aventura desestabiliza el mundo de nuestro héroe, rompe esa falsa tranquilidad en la que se encontraba.
  3. Rechazo de la llamada. Siempre hay un rechazo a la llamada. El héroe o la heroína duda. Duda mi hijo, que me pregunta si creo que está preparado para ganar el oro o si volverá a perder, porque esta competición no es la primera que hace, en la anterior quedó segundo y ahora duda de si está preparado para el primer puesto. También duda Luke Skywalker, que cree que no puede convertirse en Jedi. Duda Harry, que no está seguro de tener lo que hay que tener para ser un verdadero mago.  Nuestros hijos van a dudar. Los héroes de verdad dudan. La gran cuestión es qué van a hacer con esa duda.
  4. Encuentro con el mentor. Para superar esas dudas, esos rechazos, ese no atreverse, el héroe o la heroína se encuentra con el mentor y el mentor SIEMPRE le da algo. Ese algo puede ser una espada, como Obi-Wan, que le da a Luke el sable de luz de su padre y le habla de su herencia. Hagrid… ¿te acuerdas de Hagrid? ¿Sabes qué le da a Harry? ¡Libros! ¡Cultura mágica! Y una barita, en el Callejón Diagon. ¡Material escolar! ¡Qué mágico! También podemos darle confianza, una frase, una filosofía… Como tío Ben a Peter Parker, antes de convertirse en Spiderman: «Todo poder conlleva una gran responsabilidad». Así que, pensemos, qué le podemos dar. A mi hijo, para su competición de Taekwondo le he dado una brújula moral: que honre al Taekwondo y a su contrincante y que si no gana la medalla de oro que gane otras cosas… No le puedo dar mucho más, pero no quiero darle menos.
  5. Cruzando el primer umbral. Cuando mi hijo entre al polideportivo, estará abandonando el mundo ordinario para adentrarse en el mundo extraordinario. Y yo, yo me quedaré en las gradas. Ese es mi lugar. Él es el luchador principal, no yo. Tiene que cruzar él solo. Como hace Harry cuando cruza el andén 9 3/4 para coger el Hogwarts Express. Como cuando Luke abandona Tatooine.
  6. Pruebas, aliados y enemigos. Una vez en este nuevo mundo, el héroe se irá familiarizando con esta realidad e irá haciendo aliados, porque todo héroe necesita aliados, es otra de las grandes enseñanzas del viaje. Necesitamos aliados. Harry Potter los tiene en Hermione y en Ron. Luke en Han Solo y Chewbacca… Mi hijo, igual. Cuando esté en el bullicio de la competición, seguro que hará algún amigo, se reencontrará con algún compañero, compartirán nervios, tal vez algún consejo o una técnica de última hora. Y puede que gane el primer combate porque esa prueba ya la ha superado, sospecho que él tiene su dragón al competir por el oro, en la final. No antes. La final es su cueva más profunda.
  7. La cueva más profunda. En el halcón milenario Obi-Wan adiestra a Luke en la fuerza y la nave es capturada por la Estrella de la Muerte y el grupo se encuentra dentro de la fortaleza del enemigo. Harry, Ron y Hermione planean conseguir la piedra filosofal antes que Snape. Y mi hijo, si llega a la final estará en su cueva. Confieso que a mí me encantaría poder desactivar ese miedo que tiene, pelear por él si hiciera falta. Pero no puedo. Tendrá que ser su Sensei quien lo trabaje. Que le dé el consejo o la estrategia. Esa espera antes del combate… esa va a ser su cueva más profunda y yo solo podré mirar. Es mi lugar, la grada. Podré aplaudir. Nada más. Y confiar. Y estar allí.
  8. La prueba. El combate, esa es la gran prueba. En Star Wars salvan a la princesa Leia, pero muere Obi-Wan y Luke Skywalker se queda solo, sin mentor. Harry, Ron y Hermione superan los obstáculos puestos para proteger la piedra filosofal, pero al final Harry deberá entrar solo. Esa es la lección. La soledad. El héroe, la heroína, para poder seguir su camino, debe afrontar la gran prueba solo. Cuando mi hijo esté en la final no habrá nadie con él, estará ante sus propios dragones. Ojalá los dome. Y haga un combate digno, usando todo lo que ha aprendido.
  9. La recompensa. Si mi hijo gana el oro, tendrá su recompensa. Aquello que había ido a buscar. Su medalla de oro. Harry, su piedra filosofal y Skywalker salvar a su hermana, la princesa Leia. Pero ni mucho menos es el final del viaje.
  10. El camino de vuelta. Ya sabemos que para que sea realmente un viaje, el héroe debe regresar. Viajar es regresar, que dice el poeta mexicano Gabriel Gamar. Si no hay regreso al mundo ordinario no es un viaje es, como mucho, una mudanza. Y con el camino de vuelta, no me refiero a cuando regresemos en coche desde la competición, sino cómo regresará a su práctica del Taekwondo. ¿Cómo decidirá honrar a las artes marciales? ¿Qué será capaz de aprender y de incorporar a su mundo?
  11. La resurrección. Harry despierta en el hospital y Dumbledore le explica que está protegido por el amor de su madre. Entiende cosas. Y entiende que debe proteger al mundo de los muggles, que de alguna manera él pertenece a los dos mundos. Maestro de dos mundos. El viaje nos transforma y por eso renacemos, es decir, nacemos de nuevo con nuevos aprendizajes que pondremos a nuestro servicio, pero sobre todo al de los demás. Como le pasará a mi hijo, si es que este es un viaje transformador. Usará lecciones del Taekwondo para afrontar nuevos combates, aunque estos serán fuera del tatami.
  12. Retorno con el elixir. El elixir es la paz en la tierra media. Es ofrecer la medalla de oro a tus compañeros de tatami, es haber aprendido algo que compartirás con tu comunidad. Pero, no tengamos dudas de que el viaje volverá a comenzar. Y seguiremos creciendo, prosperando… Para ser felices y hacer un mundo un poco más feliz.
Picture of Gabriel García de Oro

Gabriel García de Oro

Como persona convencida del gran poder de los relatos, deja que te cuente el mío propio: Hace ya bastantes años, tomé la mejor decisión de mi vida: Licenciarme en Filosofía. Más tarde, mi relato me llevó al mundo de la publicidad, donde actualmente soy Director Creativo Ejecutivo y Strategy Advisor en Ogilvy Barcelona. Por el camino, algunos relatos se convirtieron en libros. He publicado más de 40 obras, sobre todo de literatura infantil y de crecimiento personal. También soy columnista, y mis artículos han aparecido en medios de comunicación como CuerpoMente, El País Semanal.Expasión, ABCBienestar… Y sigo aprendiendo a contar y a contarme: Soy Coach Certificado por la Federación Internacional de Coaching y también, (y de esto estoy muy orgulloso), cinturón amarillo de Mugendo. Recientemente soy socio fundador de Fantástica School, la primera escuela dedicada a la formación integral de Storytelling orientada a la transformación de personas y negocios.

Añade aquí tu texto de cabecera

Añade aquí tu texto de cabecera